Que sus muertes no sean en vano...
|
|
|
|---|
Saturday, September 3, 2011
No hay sobrevivientes en avión
Habías esperanzas, pero el ministro de Defensa, Andrés Allamand, informó lo peor: la totalidad de los ocupantes del avión de la Fuerza Aérea de Chile accidentado en el archipiélago Juan Fernández perecieron inmediatamente.
"Tras la búsqueda en que participamos con el comandante en jefe de la FACh (Jorge Rojas) uno llega a la conclusión que el impacto fue de tal magnitud que debió producir la muerte instánea de todas las personas que se encontraban en el avión", anunció el secretario de Estado.
Allamand, cuñado del empresario Felipe Cubillos -hermano de la ex diputada Marcela Cubillos- confirmó que los cercanos a las víctimas ya están en conocimiento, incluidos los del conductor Felipe Camiroaga.
"Fueron informados con el mayor respeto posible. Eso significa que ellos tengan siempre la prioridad de la información", añadió.
El único testigo presencial de la desaparición del avión CASA 212 fue Felipe Paredes, quien definió la tragedia como "terrible".
Y cómo no si previo al despegue desde Santiago, sus amigos Sylvia Slier, Joaquín Arnolds, Sebastián Correa y Felipe Cubillos, lo llamaron para saber "si necesitaba algo".
"Lo único que yo pensaba (cuando vi la desaparición) era en las caras, en las frases y saludos que me dieron antes de partir", confesó antes de romper en lágrimas.
"Esta gente llegó en uno de los momentos más trágicos de mi vida. Perdí mucha gente de la comunidad, mucha gente querida, por el tsunami (del 27 de febrero de 2010) y me tendieron la mano con toda sinceridad (...) No puedo dejar de esperar que estén acá", expresó.
El director ejecutivo de Televisión Nacional, Mauro Valdés, recordó que entre los fallecidos estaba un equipo del programa "Buenos Días a Todos", entre ellos, Camiroaga.
"Tenemos la tranquilidad de que Felipe murió en un lugar que le encantaba", expresó la autoridad de la estación pública.
Artículo original
Los hogares chilenos lloran la partida de Felipe Camiroaga, rostro mayor de la TV local
Tras sus inicios detrás de cámaras, el animador vivió una escalada que lo llevó a ser una de las principales figuras de la televisión actual, principalmente al alero del matinal "Buenos días a todos". El vacío que deja será imposible de llenar.
Deben contarse por miles las dueñas de casa y ciudadanos anónimos que en este momento lloran la partida de alguien a quien nunca conocieron personalmente, pero que llegaron a sentir tan cercano como si hubiera formado parte de su propio entorno. Se trata de Felipe Camiroaga, rostro principal de TVN en la actualidad y uno de los animadores más relaventes de la televisión chilena en las últimas décadas.
Hasta ese lugar llegó de forma progresiva, y tal vez incluso sin ánimo de alcanzar una fama como la que llegó a disfrutar. Ello porque sus inicios no fueron frente a cámaras, sino tras ellas, luego de arribar a Chilevisión para desempeñar labores de producción en la entonces señal de la Universidad de Chile.
En esa especialidad se formó en el instituto profesional Inca-Cea, luego de cursar estudios básicos y secundarios en los colegios San Ignacio El Bosque y Marshall. Y aunque nació en Santiago, el 8 de octubre de 1966, parte de su infancia está también ligada a Villa Alegre, localidad de la región del Maule en la que pasó sus veranos y donde en 2011 fue nombrado hijo ilustre. . Su bitácora de estudios, en tanto, anota también un año de Periodismo en la Universidad Las Condes y otro de teatro en la Escuela de Fernando González. Esta última esfera nunca la abandonaría del todo.
Su trabajo como productor en canal 11 comenzó a fines de los 80. Allí cumplió funciones detrás de cámara, hasta que en el programa "Extra Jóvenes", donde eran habituales las interacciones al aire con todos los trabajadores del equipo, el rostro y la personalidad de un joven Felipe Camiroaga comenzaron a destacar (antes se había estrenado como presentador en "Videotop").
Así dejó paulatinamente el trabajo tras las cámaras, hasta ubicarse como una suerte de coanimador de Katherine Salosny, para después subir al puesto titular cuando ésta emigró a TVN. Su siguiente dupla sería con Claudia Conserva, con quien continuó haciendo gala de un espíritu lúdico que lo identificaría a lo largo de sus más de dos décadas de carrera televisiva.
Los proyectos en el canal universitario se seguirían abriendo para su chispa, espontaneidad e innato manejo televisivo. Así llegó al equipo del matinal, que también integraban Juan La Rivera y Tati Penna.
Ese formato, y parte del sello que Camiroaga imprimía, fue lo que quiso TVN para el matinal que comenzaría en el año 1992. Así es como el animador formó parte de los inicios de "Buenos días a todos", programa que en años venideros intentaría dejar, pero al que finalmente siempre regresaría.
Porque intentó levantar sin éxito estelares como "Motín a bordo", inaugurando un período de altibajos que luego tendría alzas con su anecdótica incursión en teleseries ("Jaque Mate", "Rojo y miel"), y nuevas bajas en fracasos como "Contigo en verano".
Otras alzas vinieron luego con "La noche del Mundial", en 1998, y "Pase lo que pase", donde surgieron personajes tan recordados para el público, que cada tanto tendría que volver a ellos. Fueron sobre todo el pícaro e inocente Washington, y el irreverente Luciano Bello, resistido por los críticos en un principio, pero validado y celebrado con el paso de los años.
La primera temporada del reality "Pelotón", los inicios de "Pasiones" y estelares como "Ciudad Gótica", fueron parte de sus siguientes pasos en la última década, cuando también inició un progresivo regreso a "Buenos días a todos": Cada tanto con un reemplazo; luego, como parte de un trío de animadores junto a Jorge Hevia y Tonka Tomicic, desde 2004. Finalmente, como rostro principal, inamovible e irremplazable, dueño de una popularidad y una credibilidad enormes, ratificadas en más de una ocasión con galardones que el propio público entrega (Copihue de Oro, revista "TV Grama"), y que lo coronaron como el animador favorito de la audiencia.
Así el matinal se ratificó como su plataforma televisiva principal, la cual no dejó a la hora de asumir la animación del estelar "Animal nocturno", u otro de sus mayores desafíos: Hacerse cargo del Festival de Viña del Mar en sus ediciones de 2009 y 2010 junto a Soledad Onetto, gracias a la sociedad acordada entre TVN y Canal 13.
Ésta fue sólo una de las formas que Camiroaga encontró para expandir los horizontes de su carrera, que también encontró un nicho importante en cada Teletón. Ese espíritu fue parte de lo que lo llevó al sitial de avanzada entre los animadores chilenos, y quizá fue también el que lo llevó a abordar el avión de la Fach para ver por sí mismo las labores de reconstrucción en Juan Fernández, tras el terremoto de 2010. Fue la última aventura de un profesional que tanto la industria televisiva como los telespectadores hoy lloran en su partida, y cuya marca seguro permanecerá.
Un halcón libre y solitario
"El Halcón de Chicureo". De los muchos apodos que Felipe Camiroaga debió tener a lo largo de su vida, ése fue el que más lo identificó en la esfera pública. Desde luego, hay dos razones obvias: El animador vivió los últimos años en la zona metropolitana de Chicureo, donde crió diversos animales. Entre ellos, más de una decena de halcones, una de sus especies favoritas.
Pero una segunda lectura también encuentra a Camiroaga y esa ave en otro ámbito: Porque tras esa personalidad televisiva lúdica, bromista y algo irreverente, el rostro de TVN escondía también un perfil mucho más solitario, libertario y galante. Cuánto de mito y cuánto de realidad había en ello, son cosas que comenzarán a saberse a partir de ahora, o que tal vez nunca se sepan con exactitud.
Dueño de un reconocido atractivo, siempre llamó la atención entre las muchas admiradoras del animador su eterna soltería. A sus 44 años, Camiroaga siempre optó por vivir solo en el mundo que construyó, entre un departamento en el sector de El Golf y su querida casa de Chicureo, que en febrero de este año perdió en un incendio. Sin embargo, apenas horas después del siniestro mostró su voluntad de reconstruir ese refugio, hogar de muchos de sus recuerdos.
En ese lapso, sus relaciones sentimentales fueron varias. Desde el juvenil romance con Katherine Salosny, en tiempos de "Extra Jóvenes", hasta su actual pololeo con la periodista Fernanda Hansen. Con ella tuvo una primera relación iniciada en 2009, que fue revelada tras un grave accidente ecuestre de la también animadora, en casa de Camiroaga. Luego de una ruptura, en los últimos meses habían vuelto a encontrarse.
Y entre ambas, otros nombres, varios de ellos pertenecientes al mundo de la televisión o el espectáculo. Lejana ya es la sólida relación que mantuvo con la ex modelo Angélica Castro, y que se extendió por algunos años en los 90. Luego, Bárbara Rebolledo, Karen Doggenweiler y la actriz Paz Bascuñán fueron otras de sus parejas.
Felipe Camiroaga era hijo de María de la Luz Fernández, fallecida en 2006 en España, y Jorge Camiroaga, con quien tenía una cercana relación. Su familia la completaban cuatro hermanos.
Artículo original
Deben contarse por miles las dueñas de casa y ciudadanos anónimos que en este momento lloran la partida de alguien a quien nunca conocieron personalmente, pero que llegaron a sentir tan cercano como si hubiera formado parte de su propio entorno. Se trata de Felipe Camiroaga, rostro principal de TVN en la actualidad y uno de los animadores más relaventes de la televisión chilena en las últimas décadas.
Hasta ese lugar llegó de forma progresiva, y tal vez incluso sin ánimo de alcanzar una fama como la que llegó a disfrutar. Ello porque sus inicios no fueron frente a cámaras, sino tras ellas, luego de arribar a Chilevisión para desempeñar labores de producción en la entonces señal de la Universidad de Chile.
En esa especialidad se formó en el instituto profesional Inca-Cea, luego de cursar estudios básicos y secundarios en los colegios San Ignacio El Bosque y Marshall. Y aunque nació en Santiago, el 8 de octubre de 1966, parte de su infancia está también ligada a Villa Alegre, localidad de la región del Maule en la que pasó sus veranos y donde en 2011 fue nombrado hijo ilustre. . Su bitácora de estudios, en tanto, anota también un año de Periodismo en la Universidad Las Condes y otro de teatro en la Escuela de Fernando González. Esta última esfera nunca la abandonaría del todo.
Su trabajo como productor en canal 11 comenzó a fines de los 80. Allí cumplió funciones detrás de cámara, hasta que en el programa "Extra Jóvenes", donde eran habituales las interacciones al aire con todos los trabajadores del equipo, el rostro y la personalidad de un joven Felipe Camiroaga comenzaron a destacar (antes se había estrenado como presentador en "Videotop").
Así dejó paulatinamente el trabajo tras las cámaras, hasta ubicarse como una suerte de coanimador de Katherine Salosny, para después subir al puesto titular cuando ésta emigró a TVN. Su siguiente dupla sería con Claudia Conserva, con quien continuó haciendo gala de un espíritu lúdico que lo identificaría a lo largo de sus más de dos décadas de carrera televisiva.
Los proyectos en el canal universitario se seguirían abriendo para su chispa, espontaneidad e innato manejo televisivo. Así llegó al equipo del matinal, que también integraban Juan La Rivera y Tati Penna.
Ese formato, y parte del sello que Camiroaga imprimía, fue lo que quiso TVN para el matinal que comenzaría en el año 1992. Así es como el animador formó parte de los inicios de "Buenos días a todos", programa que en años venideros intentaría dejar, pero al que finalmente siempre regresaría.
Porque intentó levantar sin éxito estelares como "Motín a bordo", inaugurando un período de altibajos que luego tendría alzas con su anecdótica incursión en teleseries ("Jaque Mate", "Rojo y miel"), y nuevas bajas en fracasos como "Contigo en verano".
Otras alzas vinieron luego con "La noche del Mundial", en 1998, y "Pase lo que pase", donde surgieron personajes tan recordados para el público, que cada tanto tendría que volver a ellos. Fueron sobre todo el pícaro e inocente Washington, y el irreverente Luciano Bello, resistido por los críticos en un principio, pero validado y celebrado con el paso de los años.
La primera temporada del reality "Pelotón", los inicios de "Pasiones" y estelares como "Ciudad Gótica", fueron parte de sus siguientes pasos en la última década, cuando también inició un progresivo regreso a "Buenos días a todos": Cada tanto con un reemplazo; luego, como parte de un trío de animadores junto a Jorge Hevia y Tonka Tomicic, desde 2004. Finalmente, como rostro principal, inamovible e irremplazable, dueño de una popularidad y una credibilidad enormes, ratificadas en más de una ocasión con galardones que el propio público entrega (Copihue de Oro, revista "TV Grama"), y que lo coronaron como el animador favorito de la audiencia.
Así el matinal se ratificó como su plataforma televisiva principal, la cual no dejó a la hora de asumir la animación del estelar "Animal nocturno", u otro de sus mayores desafíos: Hacerse cargo del Festival de Viña del Mar en sus ediciones de 2009 y 2010 junto a Soledad Onetto, gracias a la sociedad acordada entre TVN y Canal 13.
Ésta fue sólo una de las formas que Camiroaga encontró para expandir los horizontes de su carrera, que también encontró un nicho importante en cada Teletón. Ese espíritu fue parte de lo que lo llevó al sitial de avanzada entre los animadores chilenos, y quizá fue también el que lo llevó a abordar el avión de la Fach para ver por sí mismo las labores de reconstrucción en Juan Fernández, tras el terremoto de 2010. Fue la última aventura de un profesional que tanto la industria televisiva como los telespectadores hoy lloran en su partida, y cuya marca seguro permanecerá.
Un halcón libre y solitario
"El Halcón de Chicureo". De los muchos apodos que Felipe Camiroaga debió tener a lo largo de su vida, ése fue el que más lo identificó en la esfera pública. Desde luego, hay dos razones obvias: El animador vivió los últimos años en la zona metropolitana de Chicureo, donde crió diversos animales. Entre ellos, más de una decena de halcones, una de sus especies favoritas.
Pero una segunda lectura también encuentra a Camiroaga y esa ave en otro ámbito: Porque tras esa personalidad televisiva lúdica, bromista y algo irreverente, el rostro de TVN escondía también un perfil mucho más solitario, libertario y galante. Cuánto de mito y cuánto de realidad había en ello, son cosas que comenzarán a saberse a partir de ahora, o que tal vez nunca se sepan con exactitud.
Dueño de un reconocido atractivo, siempre llamó la atención entre las muchas admiradoras del animador su eterna soltería. A sus 44 años, Camiroaga siempre optó por vivir solo en el mundo que construyó, entre un departamento en el sector de El Golf y su querida casa de Chicureo, que en febrero de este año perdió en un incendio. Sin embargo, apenas horas después del siniestro mostró su voluntad de reconstruir ese refugio, hogar de muchos de sus recuerdos.
En ese lapso, sus relaciones sentimentales fueron varias. Desde el juvenil romance con Katherine Salosny, en tiempos de "Extra Jóvenes", hasta su actual pololeo con la periodista Fernanda Hansen. Con ella tuvo una primera relación iniciada en 2009, que fue revelada tras un grave accidente ecuestre de la también animadora, en casa de Camiroaga. Luego de una ruptura, en los últimos meses habían vuelto a encontrarse.
Y entre ambas, otros nombres, varios de ellos pertenecientes al mundo de la televisión o el espectáculo. Lejana ya es la sólida relación que mantuvo con la ex modelo Angélica Castro, y que se extendió por algunos años en los 90. Luego, Bárbara Rebolledo, Karen Doggenweiler y la actriz Paz Bascuñán fueron otras de sus parejas.
Felipe Camiroaga era hijo de María de la Luz Fernández, fallecida en 2006 en España, y Jorge Camiroaga, con quien tenía una cercana relación. Su familia la completaban cuatro hermanos.
Artículo original
Felipe Cubillos, el velerista que dio la vuelta al mundo y ayudó a la reconstrucción
Empresario y líder del "Desafío Levantemos Chile" que realiza obras para entregar el apoyo a las zonas más afectadas con el terremoto del 27F.
Empresario, velerista y líder del "Desafío Levantemos Chile". Así de multifacético era Felipe Cubillos, el chileno que dio la vuelta al mundo a bordo de su embarcación y que ayudó a la reconstrucción del país tras el terremoto del 27 de febrero de 2010.
Pero un año antes de la tragedia, Cubillos junto a José Muñoz hicieron historia en nuestro país y se convirtieron en los primeros deportistas chilenos en recorrer 35 mil millas de navegación.
Lo hicieron en la regata Vuelta al Mundo, que comenzó en Portugal, pasando por Sudáfrica, Nueva Zelanda, Brasil y Cabo de Hornos para, finalmente, regresar a Portugal en una travesía que duró nueve meses.
El empresario nacional lideraba el yate "La Colorina" y con su tripulación tuvo que sufrir la pérdida de una vela y el rompimiento del timón durante la cuarta etapa y llegar a puerto sin agua ni comida.
Pero nada desmotivaba a Cubillos.
Tras el 27-F, demoró sólo un día en reponerse del terremoto y nada le sacó de la cabeza una idea: había que levantar Chile.
Su nueva travesía comenzó en Juan Fernández, una de las zonas más afectadas, con la inauguración de los nuevos comercios en la zona; después Dichato, Los Angeles, Chillán y nuevamente Dichato, para lanzar un nuevo restaurante y levantar escuelas modulares para que los niños chilenos volvieran lo más pronto a estudiar al colegio.
"De lo mucho que aprendimos en nuestra regata de la Vuelta al Mundo hay una lección que nunca olvidaré: a la fuerza de la naturaleza nunca le vas a ganar y lo único que puedes hacer es tener la fortaleza para volver a levantarte después de que te ha vencido y te ha dejado en el suelo", dijo para motivar a todos aquellos que quisieron seguirlo en el desafío.
"Levantemos Chile" se propuso reponer a la brevedad las escuelas destruidas y ayudar a los pescadores para que recuperaran su fuente de trabajo, en los sectores rurales y las caletas de las Séptima y Octava regiones.
Cubillos explicó en su momento que para lograr este objetivo "lo que hicimos fue formar un grupo muy potente que decidió donar lo que más sabían, lo que más tenían, su pasión, su capacidad de soñar, de poder ayudar a esas familias chilenas que lo perdieron todo".
El viernes 2 de septiembre volvía a la isla Juan Fernández para entregar ayuda, junto a un equipo del matinal "Buenos Días a Todos", pero el accidente de la avioneta en la que viajaba impidió que este empresario, velerista y líder social pudiera completar su obra.
Artículo original
Empresario, velerista y líder del "Desafío Levantemos Chile". Así de multifacético era Felipe Cubillos, el chileno que dio la vuelta al mundo a bordo de su embarcación y que ayudó a la reconstrucción del país tras el terremoto del 27 de febrero de 2010.
Pero un año antes de la tragedia, Cubillos junto a José Muñoz hicieron historia en nuestro país y se convirtieron en los primeros deportistas chilenos en recorrer 35 mil millas de navegación.
Lo hicieron en la regata Vuelta al Mundo, que comenzó en Portugal, pasando por Sudáfrica, Nueva Zelanda, Brasil y Cabo de Hornos para, finalmente, regresar a Portugal en una travesía que duró nueve meses.
El empresario nacional lideraba el yate "La Colorina" y con su tripulación tuvo que sufrir la pérdida de una vela y el rompimiento del timón durante la cuarta etapa y llegar a puerto sin agua ni comida.
Pero nada desmotivaba a Cubillos.
Tras el 27-F, demoró sólo un día en reponerse del terremoto y nada le sacó de la cabeza una idea: había que levantar Chile.
Su nueva travesía comenzó en Juan Fernández, una de las zonas más afectadas, con la inauguración de los nuevos comercios en la zona; después Dichato, Los Angeles, Chillán y nuevamente Dichato, para lanzar un nuevo restaurante y levantar escuelas modulares para que los niños chilenos volvieran lo más pronto a estudiar al colegio.
"De lo mucho que aprendimos en nuestra regata de la Vuelta al Mundo hay una lección que nunca olvidaré: a la fuerza de la naturaleza nunca le vas a ganar y lo único que puedes hacer es tener la fortaleza para volver a levantarte después de que te ha vencido y te ha dejado en el suelo", dijo para motivar a todos aquellos que quisieron seguirlo en el desafío.
"Levantemos Chile" se propuso reponer a la brevedad las escuelas destruidas y ayudar a los pescadores para que recuperaran su fuente de trabajo, en los sectores rurales y las caletas de las Séptima y Octava regiones.
Cubillos explicó en su momento que para lograr este objetivo "lo que hicimos fue formar un grupo muy potente que decidió donar lo que más sabían, lo que más tenían, su pasión, su capacidad de soñar, de poder ayudar a esas familias chilenas que lo perdieron todo".
El viernes 2 de septiembre volvía a la isla Juan Fernández para entregar ayuda, junto a un equipo del matinal "Buenos Días a Todos", pero el accidente de la avioneta en la que viajaba impidió que este empresario, velerista y líder social pudiera completar su obra.
Artículo original
Subscribe to:
Posts (Atom)




